Un sobreviviente de la Superintendencia habló de la noche de la Masacre de Fátima

En el fin de las declaraciones de testigos Un sobreviviente de la Superintendencia habló de la noche de la Masacre de Fátima Se trata de Francisco Loguercio quien  relató cómo fue la selección de las víctimas que fueron dinamitadas en un descampado de Pilar. El próximo martes 10 de junio la querella presentará su alegato. El testigo, que había sido trasladado al centro clandestino de la Superintendencia apenas una semana antes, Francisco Loguercio dio detalles de las horas previas a la masacre en la que dinamitaron a 30 jóvenes en el año 1976. Loguercio contó que la noche de la masacre uno de los guardias lo obligó a ponerse de pie sacudiéndolo por la ropa y preguntándole a gritos su nombre y apellido.

Cuando Loguercio respondió, el policía lo devolvió de un empujón al suelo. Su compañero, “un chico entrerriano”, no tuvo la misma suerte: los guardias lo llevaron. Loguercio volvió a verlo un rato después. El secuestrado apenas mantenía el equilibrio y los policías obligaron a Loguercio a darle su ropa y sus zapatos.

En ese intercambio, su compañero le contó lo que había pasado: “Me inyectaron”, le dijo. Poco después volvieron a llevarlo y Loguercio ya no volvió a verlo. El testigo reveló además cómo fue el episodio del diario, al que durante este juicio también se refirieron otros ex secuestrados de la Superintendencia. Loguercio explicó que al otro día de la masacre un secuestrado pidió “un papel para ir al baño” y los guardias le entregaron una hoja de papel de diario en la que figuraba la noticia del hallazgo de los cuerpos en Fátima.

Los secuestrados no tardaron en comprender que todo coincidía: “Empezamos a contar quiénes estaban y a quiénes se habían llevado y calculamos que serían unas 30 personas”, detalló Loguercio. Con ese testimonio se cerró la última audiencia del juicio oral por la masacre de Fátima. El próximo martes 10 de junio la querella presentará su alegato. Entre los imputados en esta causa se encuentran los oficiales de la Policía Federal Carlos Gallone, Juan Carlos Lapuyole y Miguel Angel Timarchi, quienes están acusados por los asesinatos de 30 personas, cometidos el 20 de agosto de 1976.

Permanece prófugo el oficial Luis Alberto Martínez y falleció impune el comisario Carlos Vicente Marcote.